Aunque soy psicóloga clínica de profesión, desde que era pequeña he tenido una inclinación natural hacia las labores y manualidades - quizás porque vengo de una familia de artesanos que ha trabajado y trabaja con las manos, unida a una vena artística y creativa.

En mi casa hay panaderos, peluqueros, modistas, carpinteros, constructores, mecánicos, bellas artes…
Desde pequeña he visto a mi abuela, madre, hermana, tías y primas coser a mano, a máquina, bordar, pintar, moldear, hacer punto y ganchillo.

Ellas me enseñaron  casi todo lo que se, por eso  mónpetitindi es un homenaje a las mujeres de mi familia y a todas las que como ellas, “no saben estar con las manos quietas”.
La creatividad encierra un gran poder terapéutico,  os animo a descubrirlo.

“Contrariamente a lo que creemos normalmente, los mejores momentos de nuestra vida, no son pasivos, receptivos o relajados. Los mejores momentos suelen suceder cuando el cuerpo o la mente han llegado hasta su límite en un esfuerzo voluntario para conseguir algo difícil y que valiera la pena".

M. Csikszentmihalyi